Vivir o pasar más tiempo cerca del mar, tiene efectos positivos para la salud, y es que, vivir cerca del mar hace sentir mejor a las personas. El simple hecho de pasar unos días en la playa, hace que nos sintamos más relajados e incluso hay estudios que afirman que, la gente que vive cerca del mar, tiene mejor salud tanto física, como mental. Por lo tanto, podemos afirmar que el mar es sano y saludable para nuestra salud.
La playa tiene algo especial que hace que, en situaciones de estrés, si te muestran una imagen en la que aparecen mar y arena, tu cerebro se siente relajado y tu nivel de estrés desciende, es por eso que, los mejores tratamientos terapéuticos siempre buscan lugares en los que el agua, el mar, y la arena estén cerca. Y qué decir de ese sonido del vaivén de las olas. No hay nada como escuchar el oleaje del mar para entrar en un profundo estado de relajación que ayuda a dormir mucho mejor y, a la vez, aumenta la creatividad.
Otro motivo para vivir cerca del mar, es el poder sentir esa sensación de paz que proporciona el poder caminar descalzos por la playa. El sentir la arena en los pies descalzos nos hace sentir mejor, nos llena de paz y tranquilidad.
Ir a la playa apetece, e incluso casi podríamos decir que también es una necesidad porque lo de escaparse unos días a rebozarse en arena y sal resulta que también es beneficioso para nuestra salud y, por ello, el Reto Detox Fit te aconseja que saques el tiempo para acudir a la playa con todos los miembros de tu familia.
La llamada “talasoterapia”, tal y como la definen desde la Sociedad Española de Hidrología Médica (SEHM), es “la utilización con fines terapéuticos del agua del mar junto al clima marítimo”.
Además de ayudar a mantener a raya el estrés, la playa tiene beneficios físicos para nuestro cuerpo. No estamos hablando sólo de relajarse y desconectar. El agua del mar, el sol y la arena es una combinación perfecta para beneficiar a nuestro cuerpo.
Si acudimos a la playa a relajarnos, en vez de a una gran ciudad, no es sólo por el hecho de encontrarnos con menos gente y practicar el vuelta y vuelta en la hamaca, sino porque realmente el entorno marítimo ayuda a mejorar nuestros niveles de estrés. Tal y como explica Araceli Muela García, especialista en hidrología médica, “la ionización negativa de la brisa marina aumenta los niveles de serotonina, con lo que comienza a disminuir los niveles de ansiedad”. Además, sí sumamos que “el ejercicio físico que se realiza durante la natación, favorece el enlentecimiento del ritmo cardíaco, una mejor oxigenación de los tejidos y mejora la circulación periférica, pero es que además el sol y el calor tienen efectos sedantes, por lo que tras un baño, la fatiga acumulada por el esfuerzo facilita la relajación y la inducción al sueño”.
Podemos añadir que la brisa marina actúa como una especie de aerosol o spray natural muy rico en yodo, perfecto para regular la glándula tiroides y por el grado de humedad, ayuda a la expulsión de moco.” En definitiva, al respirar esta brisa marina:
- El ritmo cardíaco se hace más lento y mejora la circulación periférica.
- Aumenta la amplitud de los movimientos respiratorios.
- Mejorando la ventilación pulmonar.
- Aumenta la hemoglobina y hematíes y fijación de oxígeno.
Sin duda alguna, uno de los beneficios de vivir al nivel del mar, es que te ayuda a desarrollar una mejor oxigenación de tu cuerpo porque la atmósfera tiene una mayor cantidad de oxígeno disponible, y esto facilita la oxigenación de nuestras células, lo que también ayuda a disminuir la presión arterial (los micronutrientes –vitaminas y minerales- de las frutas, verduras y bayas de Juice Plus+ también pueden ayudarte a controlar la presión arterial de la formas más natural y sobre todo, a largo plazo).








